26/11/17

EL AMOR Y/O EL MIEDO



Así como las conjunciones determinan la relación entre dos elementos de una frase, también el amor y el miedo lo hacen entre los diferentes elementos que conforman nuestra experiencia vital.

El miedo nos lleva a vivir de forma disyuntiva, en un constante "o" que nos separa y define por contraste: esto "o" lo otro. Soy bueno "o" soy malo. Soy de derechas "o" de izquierdas. Soy de los tuyos "o" de los otros.

El amor en cambio es copulativo, en un sentido más literal que metafórico. Es un rotundo "y" a toda aparente incompatibilidad entre opuestos. Es un vínculo que me define en la relación con todo lo que me rodea, en lugar de hacerlo en lo que me diferencia de ello. De ese modo puedo ser una expresión del bien "y" del mal donde no soy ni una cosa ni la otra "y" soy las dos a la vez.

El amor no ordena la vida en un sentido lógico, tal como lo hace el miedo para intentar controlarla, sino que se expresa desde la integración de lo paradójico, de tal forma que todo queda incluido en su abrazo incondicional.

El amor no elije entre el bailarín "o" la bailarina. El amor es el baile que se expresa a través de la relación entre el bailarín "y" la bailarina.

¿Bailamos?